lunes, 26 de noviembre de 2007

de qué tienes miedo, a reir y a llorar luego

…que la vida es un sueño: ¡Cuánto necesitaba volver! volver a estar, volver a ser..
La enfermedad me ha mantenido ausente, entre penumbras, desvalido..perdido. Y aunque soy consciente que, tal vez sólo me haya concedido una tregua, para regresar después y golpear con más fuerza, ya no será igual. Porque algo he aprendido, porque gracias a vosotros he cambiado

Hace días que te observo
y he contado con los dedos
cuantas veces te has reído
una mano me ha valido
Hace días que me fijo
no sé que guardas ahí dentro
y a juzgar por lo que veo
nada bueno, nada bueno..

Ahora pienso que quizá ya estaba enfermo mucho antes, ¿cuándo debió empezar este proceso? Obviamente mucho antes del ingreso en un hospital, antes de manifestarse con evidentes síntomas, de no sentirme bien conmigo mismo..; cuerpo y alma víctimas de esta infección silenciosa.. "no sé que guardas ahí dentro..".

Si, es probable que todo comenzara mucho antes, y esta crisis, ha supuesto una alerta, la voz de alarma que me ofrece la oportunidad de salvarme, de tomar conciencia de mi situación, la oportunidad de abandonar esta inercia y cambiar

Qué severa, qué dura maestra.. y qué valiosas sus enseñanzas. En este aprendizaje dolor, dolor que inclina el espíritu y somete su voluntad; la soledad y el miedo se hacen fuertes y comienzas a rendirte…a tientas en la penumbra, unos ojos desvalidos imploran comprensión, paz, cariño; ¿quien prescribe estos medicamentos? (sin contraindicaciones). Desolado, cuando ya te das por vencido, frente a siniestras siluetas que muestran indiferencia o exhiben un desdén que no alcanzas a comprender, recibes la salvadora caricia de su mirada; ese tierno gesto que ya no esperabas, que es un regalo puro y sincero; porque necesitas esa milagrosa medicina “hay ángeles entre nosotros..”

De qué tienes miedo
a reir y a llorar luego
a romper el hielo
que recubre tu silencio
Suéltate ya y cuéntame
que aquí estamos para eso
pa lo bueno y pa lo malo
llora ahora y ríe luego

Fueron contadas las ocasiones en que salí de la habitación (traslados para realizar pruebas). En esos cortos trayectos por las plantas del hospital, buscas volver a sentir, respirar un soplo de aire, de vida.. pero no encuentras el menor rastro y te preguntas si alguna vez la hubo; cruzas la mirada con otros pacientes (acertado término), entre nosotros no son necesarias las palabras; "buena suerte viviendo", la búsqueda continúa... Quizás somos los enfermos, concentrados en este edificio, los que terminamos por transmitir a sus muebles, paredes, y objetos, este pesar; impregnándolos de esa tristeza y creando esa atmósfera densa, asfixiante, enferma, muerta..

Y he de agradecer que estaba en un centro dotado de medios, pero sucede como en el tráfico: puedes circular por la mejor carretera, diseñada y señalizada con gran precisión, a bordo del vehículo más avanzado tecnológicamente, sobresaliente en seguridad activa y pasiva... pero si el factor humano falla..

Hace tiempo alguien me dijo
cual era el mejor remedio
cuando sin motivo alguno
se te iba el mundo al suelo
Y si quieres yo te explico
en que consiste el misterio
que no hay cielo, mar ni tierra
que la vida es un sueño

Imaginé como sería un hospital decorado por Agata Ruiz de la Prada. Paredes, muebles, objetos; con plantas en los espacios que fuera posible, y fuentes, que acompañan con el sonido de la vida..

Ojalá! Al fin, tal vez el agua discurre libre, limpia. Permíteme conservar esta mirada transparente (un beset d’aigua mar); observar y escuchar.., no olvidar. Gracias infinitas a todos, por estar ahí, para poderme agarrar (con el lastre que ha podido suponer); por dejarme gritar y gritar, después de tanto silencio impuesto.. por el temor

2 comentarios:

Carmi dijo...

La vida es risa y llanto.
Pero al sentirnos acompañados, arropados y queridos hace que lo veamos todo de diferente forma o color.
Un beso y muchos ánimos.
Carmi

Ariam Ram dijo...

Jesús, que me estoy asustando de nuevo... Por favor, cuéntame sobre esto en privado en cuanto veas este mensaje, que ya el día está siendo raro del todo...

Besos miles,

Mar.